«Se puso Moisés en la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por el Señor? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví» (Ex. 32:26). La decisión es lo que el Señor busca para sus ministros, y cuando la ve en ellos, les recompensa. Todos los hombres sinceros deben decidirse para un terrible conflicto que está teniendo lugar en nuestros días, y la maldición caerá sobre los neutrales. I. QUIÉNES SON LOS AMIGOS DEL SEÑOR, Y LO QUE DEBEN HACER. * Deben unirse a Dios abiertamente. «Consagraos vosotros hoy al Señor» (vers. 29). * Debían venir y juntarse bajo el lema: «Quien está del lado del Señor, que venga a mí.» Nosotros damos abiertamente este testimonio uniéndonos con la iglesia, rechazando el pecado, testificando la verdad, no conformándonos al mundo y asemejándonos a Cristo nuestro Señor (2ª Cor. 8:5). Los israelitas tenían que juntarse con una minoría: Una tribu contra once si fuese necesario. * Tenían que ser agresivos: