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La mayoría de las personas – por no decir que todas – sienten un rechazo innato a la basura y a la inmundicia. Muchas personas gastan grandes cantidades de dineros para recuperar áreas cubiertas de desechos. ¿Cuántos de ustedes han invertido dinero en remodelar una casa, pintar un cuarto o reparar un baño?
¿Cuántas veces en nuestra iglesia se ha pagado para que corten la maleza, porque ha crecido tanto que afea sus espacios?
A todas las personas le gusta ver que todo este limpio, nos agrada sentirnos en un lugares que destilen aromas agradables. Lamentablemente, ha decenas de cristianos en todo el planeta sólo se preocupan por mostrar su apariencia exterior, mientras que su interior, no está en consonancia con lo que tratan de demostrar.
A pesar de esto, en esa parte interna, en la cual sólo Dios sabe que está sucediendo, sin que la persona sé de cuenta refleja los resultados de aquello que trata de esconderse a los demás.
En otras palabras, lo que tratamos “de esconder al mundo que nos rodea, es lo que en realidad mostramos. Lo que tratamos de justificar, es lo que nos condena y hace prisioneros. Finalmente, aquellas buenas intensiones que podamos tener, terminan siendo dañadas por nuestras manos contaminadas y corazón no arrepentido”.
Si alguno llevare carne santificada en la falda de su ropa, con el vuelo de ella tocare pan, o vianda, o vino, o aceite, o cualquier otra comida, ¿Será santificada? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No.
Y dijo Hageo: Si un inmundo a causa de cuerpo muerto tocare alguna cosa de éstas, ¿será inmunda? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: Inmunda será. »Y respondió Hageo y dijo: Así es este pueblo y esta gente delante de mí, dice Jehová, y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo’» (Hageo 2:12-14).
Hermanos, en estos textos bíblicos vemos que el profeta hace a los sacerdotes testigos contra sí mismo y contra el pueblo. Este era un medio muy adecuado para obligarlos a decir reconocer la verdad.
Cuando les habló acerca de la carne santificada (V.12), esta no presentó para ellos problema alguno, pero con el hombre “inmundo”, la reacción fue diferente, él si contaminaba.
¡Qué descripción! Una persona inmunda hace inmundo todo aquello sobre lo cual pone su mano. No podía moverse sin esparcir contaminación por todos lados.
Así era el errante pueblo de Israel de los días de Hageo, y es la iglesia del presente, donde los cristianos acusan a los inconversos duramente de tener prácticas y conductas que atentan contra la santidad de Dios, eso no está mal, porque el señor nos manda a que rescatemos aquellos que vagan sin luz, pero cómo guiará un ciego a otro. En la actualidad la misma iglesia se ha encargado de quebrantar los mandamientos santos del Señor.
¿Cómo pues invocaran a aquél en quién no han creído? Y ¿Cómo creerán si nadie les predica? ¿Cómo podemos decirle a las personas que no hagan tales cosas, si nuestra reputación es peor que la de ellos?... ¿Y todo por qué? Porque tiene que atestiguar en nuestra contra. Nadie puedo decir nada en contra del profeta Samuel, porque era una persona integra delante de los ojos de Dios.
I. LA TERRIBLE CONTAMINACIÓN.
1. Las cosas más simples son contaminadas por los hombres de naturaleza contaminada.
Por ejemplo: «El hacerse dioses de tales cosas»
Por exceso atención. El estar pendiente del último grito de la moda, puede volver esclava a una persona.
Por exceso de guardarlas. Un avaro convierte en maldición el dinero, que puede ser en otros aspectos tan útil.
2. Las cosas santas son contaminadas por la naturaleza impía.
Usan el Evangelio como excusa para el pecado. Donde todo es amor y prosperidad, y Dios es bueno, bondadoso, misericordioso. Todo eso a la verdad es cierto, ¿Pero alguna vez se ha preguntado, dónde queda esa parte que dice… “y es fuego consumidor”?
Ofrecen oraciones que son una solemne burla.
Alaban a Dios con una música mundana. Vale la pena preguntarse ¿cómo puede un policía defender a la ciudad de los malhechores, con una inyectadota que es el instrumento de trabajo de una enfermera? ¿Cómo puede un albañil pegar bloques, con una calculadora que es instrumento de trabajo de los administradores? Es algo imposible… entonces, cómo se puede alabar a un Dios, tres veces "Santo" con instrumentos de Satanás.
Convierten los sacramentos en hipocresía o algo peor.
3. Las buenas obras son corrompidas cuando proceden de hombres malos:
«Así es toda obra de sus manos.» De nada vale ser caritativos, humildes o justos a los ojos de los demás, si realmente, no existe un verdadero cambio en el corazón.
El pecado ha dejado su rastro de serpiente sobre todo el universo, haciendo a toda la creación misma sujeta a vanidad, como dice San Pablo. ¿Qué tocará el hombre que no lo degrade y corrompa? Aquí hay amplio campo para el pensamiento y causa abundante para la humillación.
II. EL REMEDIO TODO SUFICIENTE.
1. Había un sacrificio para la contaminación Nm. 19:2-4
…Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión de pecado… (Heb. 9:22).
2. Había una destrucción por medio del fuego (vers. 5 y 6). El pecado es tan aborrecible que debe ser visto como algo digno de ser quemado.
3. Había un agua de separación. En ella se lavaban los sacerdotes.
“Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad” 1Cor. 5:7-8
4. Había la aplicación con hisopo. La fe debe recibir la purificación. Decía David: «Purifícame con hisopo y seré limpio.»
Se oyó decir a alguien que se encontraba delante de un barril de agua sucia: « ¿Cómo podrán lavarse los que se lavan aquí?»
Cuando los deberes de cristianos son realizados por personas indignas, ¿cómo pueden esperar que sean limpias? Los que convierten la religión en una burla y los sacramentos en una exhibición pública, convierten la medicina en veneno. ¿Y cómo serán curados?
Si un niño es víctima de una enfermedad infecciosa, viene hacia ustedes ¿Abrirán sus brazos para recibirlo? Más bien, no tratará de alejarse. Él vendrá a tocar objetos y usted se los quitará de las manos. Tiene que ser encerrado y mantenido fuera del contacto de toda la familia.
Supongamos, que él persiste en dejar su cuarto y unirse al resto de la familia. Sea cualquiera su motivo está obrando mal.
Cuanto más activo y servicial quiere hacerse, yendo de un lado a otro de la casa, más esparce el desorden. Los servicios domésticos que trata de realizar serían buena cosa si estuviera en buena salud, pero de este modo todos sus movimientos son un peligro, y todos sus trabajos dan más trabajo que el que cumplen.
El niño tiene que ser curado antes que pueda hacer nada bueno en la familia. Mientras está infectado contamina todo lo que toca y perjudica a todos aquellos a quienes se acerca.
En una escuela de niños pobres de Irlanda un pastor preguntó: « ¿Qué es la santidad?» Después de una pausa, un pobre muchacho irlandés recientemente convertido, pero vestido con sucios harapos, se levantó y dijo: «Es estar limpio por dentro.»